Colchones de látex: una guía básica

por | Tipos de colchón

Uno de los tipos de colchón más complejos para investigar en términos de características y opciones es el colchón de látex. Estos son muy populares y con alto grado de satisfacción entre los propietarios, cuando se encuentra el colchón adecuado.

Antes de seguir adelante y gastar en un colchón nuevo, deberías informarte sobre los diferentes tipos de colchón disponibles, los procesos utilizados para fabricarlos, su durabilidad, garantías, y otras características importantes.

Nuestra guía para comprar el mejor colchón de látex tiene como objetivo darte toda la información que necesitas para desafiar a cualquier representante de ventas, o comprar online con confianza en tu decisión. Además, después de leer esta guía de compra podrás entender las descripciones y las características de los colchones de látex, diferenciando información útil de clichés e información que no suma más que para el márketing del vendedor.

¿Qué es un colchón de látex?

En su forma más simple, un colchón de espuma de látex (y también las almohadas de látex ) es un producto que se ha fabricado utilizando la savia recogida y procesada de un árbol del caucho como componente básico, en lugar de utilizar tecnología tradicional como aire o muelles. Son ampliamente considerados como el mejor colchón para el dolor de espalda, hechos de material más duradero, natural y saludable. También son populares para las personas con alergias, pues el látex es un material orgánico hipoalergénico que hace que este sea el colchón más saludable y ecológico en el mercado.

Colchón de latex es muy cómodo

 

 

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Los 3 tipos diferentes de látex

Hay tres tipos diferentes de látex que se utilizan en el núcleo interno de colchones. En principio, cada tipo tiene características similares, tales como la elasticidad y la firmeza, pero se diferencian enormemente en el precio, calidad general y longevidad.

1. Natural (orgánico)

El colchón de látex orgánico se hace básicamente de la savia procesada del árbol, o suero, que es un líquido lechoso pegajoso encontrado en el árbol del caucho. Se recoge mediante un proceso llamado “sangría”, lo que significa que las incisiones se hacen en la corteza del árbol en forma de V, y el fluido entonces fluye y se recoge listo para ser refinado utilizando el método de procesamiento elegido.

Es raro encontrar un colchón 100% de látex natural a la venta en tiendas al por menor, pues son relativamente caros en comparación con otros tipos de colchón debido al coste que implica la extracción del material y la fabricación. Si estás buscando un colchón de látex natural, el lugar ideal para buscar es online, ya que tendrás más opciones, y a precios más bajos.

2. Sintético

El látex sintético es un material inventado por el hombre, que se hace mediante la polimerización de un monómero como el estireno que ha sido emulsionado con surfactantes. Más allá de los nombres químicos, el resultado es un material que se comporta de manera similar al látex natural, y de ahí el nombre de “látex sintético”. La opción sintética es ampliamente disponible y mucho más barata que la alternativa natural, pero tiene una durabilidad más corta, y no es tan firme.

3. Mezcla

El látex mezclado es literalmente una mezcla de látex orgánico y sintético; por lo general, un 80% sintético y un 20% orgánico – sin embargo, la mezcla también podría ser con un 50% de cada material. Para reducir los costes lo más común es que la mayor parte de la mezcla sea de látex sintético. Ten cuidado con algunos fabricantes que dicen estar vendiendo un colchón de espuma de látex mezclado, pero no citan el porcentaje de látex natural en la composición de sus colchones. El látex mezclado es bastante común, relativamente barato, y ofrece un buen equilibrio de los dos tipos antes mencionados en términos de calidad de construcción, durabilidad y relación calidad-precio.

Tipos de colchones de látex

Hay tres categorías o tipos principales; cada uno tiene su propio diseño y estructura únicos, y por lo tanto se comporta de forma distinta que sus pares. A continuación identificamos y describimos cada uno de ellos:

De puro látex




Esto significa literalmente que el colchón entero, de arriba a abajo y de borde a borde, está hecho de látex, ya sea 100% natural, mezclado o sintético, dunlop o talalay (te explicamos qué son estos métodos de procesamiento más abajo); podría haber una o más capas, pero la característica más común es que no hay otras capas (aparte de la funda ignífuga).

Desafortunadamente, estos colchones son generalmente menos comunes en el mercado, y son más caros. Entre sus ventajas, los colchones de puro látex proporcionan un buen aislamiento del movimiento, y no tienen problemas de emisión de gases (a diferencia de los colchones viscoelásticos o de espuma de memoria). También proporcionan un excelente apoyo ortopédico, lo que hace que sean el tipo de colchón más recomendado para aliviar el dolor de espalda.

Látex sobre espuma (híbrido)

Como su nombre sugiere, este tipo es un diseño de varias capas que tiene una capa superior más delgada de látex sobre una base de espuma más gruesa, generalmente de espuma viscoelástica o gel.

Este material es un poco más fácil de encontrar que los colchones de puro látex, y el precio total del colchón dependerá del grosor de cada capa de material. Son más baratos que un colchón de puro látex, pero aún son buenos para el dolor de articulaciones o para reducir los problemas de espalda, y proporcionan un buen aislamiento del movimiento.

Espuma sobre látex (híbrido)

Aquí tenemos lo opuesto que el tipo anterior, esto es, una capa superior de gel o espuma viscoelástica sobre una base de látex más gruesa. En un diseño de varias capas se ve comúnmente que el látex se inserta entre una capa superior de espuma y una plataforma o base de espuma – si es así, el colchón multicapa podría contener una capa de látex de apenas 5 centímetros de espesor.

Beneficios para la salud

El látex es un material orgánico hipoalergénico que hace que este sea el colchón más saludable y ecológico en el mercado

Métodos de procesamiento

Es posible que hayas visto las palabras “dunlop” o “talalay” en la descripción de algún colchón de látex. Estos no son tipos de látex (es un error común pensar que sí lo son). Dunlop y talalay son los nombres de los diferentes procesos de fabricación usados ​​para procesar el látex que forma el núcleo interno de un colchón.

Dunlop

Un bloque de dunlop

Este es el método de procesamiento tradicional que ha estado en uso desde la década de 1920. La savia líquida extraída del árbol de caucho se vierte en un molde y se calienta, o se cuece hasta llegar a su estado sólido. La masa se enfría gradualmente y se quita entonces del molde, obteniendo así el núcleo del colchón. Este método crea un núcleo a menudo inconsistente, pues los sedimentos tienden a acumularse en el fondo, lo que crea un acabado general más suave en la parte superior y más duro en el fondo.

Talalay

Talalay refinado

El proceso talalay es similar al dunlop, pero agrega dos pasos adicionales. Después de que el líquido se vierte en el molde, éste se cierra herméticamente y se crea un vacío (paso adicional 1) para dispersar el suero lıquido en todo el molde. A continuación, el suero se congela instantáneamente (paso adicional 2) antes de que se cueza y alcance su estado sólido. Una vez enfriada, la masa se quita del molde y se usa para fabricar el colchón.

¿Talalay o dunlop?

Los dos pasos adicionales que se incluyen en el proceso talalay hacen toda la diferencia en las características del producto final. El proceso talalay toma el doble de tiempo para ser fabricado que el dunlop; y este coste de fabricación se refleja en el precio final de los productos terminados, lo que significa esencialmente que un colchón de látex talalay tiende a ser más caro que un dunlop.

Debido a que el látex dunlop es más denso, el colchón es más firme, y así el dunlop es ampliamente utilizado como plataforma base, mientras que el látex talalay es bueno para un acabado más suave, y hace una excelente capa superior. A priori, un tipo no es mejor que el otro, pues, como casi todo lo que vemos sobre colchones, al final la mejor opción se reduce a la preferencia personal y al presupuesto con que contemos.

Dunlop es más denso, lo que lo hace un poco más firme que talalay. Talalay es una buena opción si quieres una “sensación” de suavidad, más blanda. Lo que importa es qué tipo, o qué combinación, creará el confort y apoyo correctos para tus necesidades. Ambos métodos hacen un buen colchón y son más puros en comparación con otros materiales convencionales como la espuma.

Aunque talalay tiene una gama más amplia de grados de firmeza, el dunlop es generalmente más pesado. Si te gusta una superficie muy suave, te recomendamos que uses talalay para la capa superior del colchón. Si tienes niños que confunden sus camas con trampolines, te aconsejamos elegir un colchón de látex dunlop.

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Encuentra tu colchón ideal

1. Tómate tu tiempo: Vas a pasar muchas horas durmiendo en tu colchón nuevo, así que asegúrate de que es cómodo.

2. Piensa en el valor a largo plazo: 100 euros gastados en un colchón son apenas 2,7 céntimos por noche durante los próximos 10 años. Piensa que aún si gastaras €2.000 estarías pagando 55 céntimos por noche.

3. Comprueba tus alergias: Aún aquellas alergias leves a ciertas fibras pueden afectar gravemente a tu sueño. Hay colchones para todo tipo de alergias y condiciones.

4. Ten en cuenta a tu pareja: Cuando estés probando colchones para comprar, asegúrate de llevar a tu pareja, para encontrar uno que le vaya bien a todos.

5. Pon atención en los detalles: Almohadas, cubrecolchones y colchas – todo contribuye a tu comodidad al dormir. Reserva parte de tu dinero para lo que no sea colchón.